miércoles, 22 de octubre de 2014

Competencia comunicativa. ¿Suma necesaria?







     El individuo del vídeo (aliteración intencionada) se llama Michael Robinson. Llegó a España a mediados de los años 80 del siglo pasado para jugar al fútbol en el C.D. Osasuna, donde ciertamente no conseguiría alcanzar la gloria deportiva, aunque le serviría de catapulta para acabar convirtiéndose en una de las más populares figuras televisivas y de la comunicación de nuestro país.



     Es en este aspecto, el de comunicador, en el que vamos a fijar nuestra atención para intentar desentrañar qué aspectos, qué capacidades, qué competencias en resumen, utilizó nuestro protagonista para cautivar a millones de espectadores con su forma de comunicar.


     Chomsky señaló que "la teoría lingüística se centra principalmente en el hablante-oyente ideal de una comunidad de habla completamente homogénea que conoce su lengua perfectamente y al que no le afectan condiciones irrelevantes a nivel gramatical como las limitaciones de memoria, las distracciones, los cambios de atención y de interés y los errores al aplicar su conocimiento de la lengua a la actuación real", y efectivamente contemplamos que los errores al llevar su conocimiento de la lengua al plano real son abundantes en el caso que nos ocupa. Lo que no es óbice para que el mensaje llegue a su destino sino que, además, consiga cautivar al destinatario.
     
     La competencia lingüística de Robin (como se dio en llamarle con el tiempo) era, en lo referente a nuestro idioma y siendo benévolos, cuanto menos, mediocre. Su posición en el primer vídeo, encogido y tímido, sin guion, delata también una carencia de competencia pragmática bastante acusada. Nadie apostaría pues a que la suma de ambas, en aquel estado primitivo, obtendría resultados apreciables.


EXPLOTANDO LOS ERRORES O LA FALSA INCOMPETENCIA

      Pronto se dio cuenta nuestro protagonista que en sus defectos (lingüísticos) se hallaba su mayor virtud, y comenzó a explotarlos en aras de conseguir una mayor competencia comunicativa. El ámbito pragmático, lo práctico de conseguir la atención de millones de oyentes merced al gazapo continuado, resultó ser una fórmula de éxito inexplorada hasta entonces en nuestro país.

      Hymes sostenía que "hay reglas de uso sin las cuales las reglas gramaticales serían inútiles. Del mismo modo que las reglas sintácticas pueden controlar aspectos de la fonología, y las reglas semánticas quizá controlar aspectos de la sintaxis, las reglas de los actos de habla actúan como factores que controlan la forma lingüística en su totalidad". Consciente de que el fondo tenía más peso que la forma, Robin evolucionó hasta el punto de convertirse en uno de los gurús de la información deportiva de España.





     El tímido colaborador extranjero se había convertido en maestro de ceremonias y en este vídeo hemos observado su crecimiento como comunicador. Cómo el lado pragmático, la posición confiada, los gestos, amplios y abiertos, ocupando la mayor parte del plano: el hombre de la lengua atascada había conquistado su objetivo.

UN PATITO FEO DEVENIDO CISNE


     Podemos observar en el siguiente podcast cómo se maneja con un guion en su programa de radio. Su competencia lingüística, pese a algún error formal, es superior  ya a la de la mayoría de nativos. Su competencia pragmática ha quedado demostrada fuera de toda duda.

http://mmpodcast.cadenaser.com/201410/cadenaser_robinson_20141003csrcsrdep_4_Aes.mp3



      Y por supuesto, cuando se trata de defenderse ante los amistosos ataques de sus numerosos admiradores, su capacidad nunca decepciona.



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