jueves, 18 de diciembre de 2014

La lógica de la novedad



Cualquier tiempo pasado fue anterior


Ocurre con la lengua —con los que la hablan y la gestionan— algo similar a lo que sucede con la mayoría de las personas a medida que envejece: tiende a hacerse conservadora, a considerarse acreedora a derechos consuetudinariamente adquiridos por razones de edad o antigüedad, como un premio a los "logros de toda una carrera" o algo similar.

Confirmando lo antedicho, nuestro Diccionario de la Lengua definía en 1843 neologismo como "Vicio que consiste en introducir voces nuevas en un idioma", con las negativas connotaciones que el término vicio conlleva. Por fortuna, las acepciones actuales de la palabra son menos críticas con estos invitados que, nos guste o no, han venido para quedarse,si no permanentemente, al menos una temporada.

Pasaré, antes de manifestar mi opinión respecto al tema que nos ocupa, a analizar estas "aberraciones" idiomáticas en el contexto de un sitio de  la administración vasca, una de las más comprometidas con las nuevas tecnologías del deprimente panorama nacional.

Copio textualmente el contenido para evitar al sufrido lector trasiegos ciberespaciales entre este blog y la referida página del Gobierno Vasco.



[Lo que sigue es la copia literal del contenido enlazado en el título de este segmento.]

Interfaz de Interoperabilidad del Gobierno Vasco

Descripción Funcional | Descripción Técnica

 

Descripción Funcional

 

El objetivo de la iniciativa fue desarrollar una aplicación web, IDI, que permite al personal tramitador, desde un procedimiento administrativo, acceder a los datos y certificados obtenidos, a través de la interoperabilidad, desde su propio ordenador, con todas las garantías de legalidad y seguridad.

Dentro de las tareas de implantación se incluyen tanto las referentes a la utilización de los Servicios de Validación y Terceros desde la infraestructura tecnológica de la e-administración Platea como a las del diseño del Interfaz de Interoperabilidad para aquellos Departamentos que no están en condiciones de integrarse aún con la infraestructura.

Funcionalmente se propone así un escenario de interoperabilidad dentro de la infraestructura PLATEA (Plataforma de la e-administración del Gobierno Vasco), de modo que cualquier trabajador del GV, previa autenticación en la aplicación, podrá acceder a la misma y visualizar aquellos servicios a los que tiene autorización de acceso. Las autorizaciones de acceso a la aplicación seguirán los mismos parámetros basándose en la normativa del procedimiento administrativo que gestiona el personal que requiere el acceso al servicio de interoperabilidad.

Desde el punto de vista operativo el conjunto de servicios de interoperabilidad está disponible como servicios invocables desde las aplicaciones departamentales en el Catálogo de Servicios de Validación y Terceros (SVT). Se trata de utilizar la infraestructura de acceso a servicios desde una aplicación departamental consumidora, que realiza la invocación dinámica a los servicios, siempre y cuando disponga de los permisos necesarios, de acuerdo al sistema de autorizaciones.

En este Proyecto se ha utilizado toda la experiencia que en su día se adquirió con la puesta en marcha del proyecto de Sustitución de Certificados en Soporte Papel, proyecto que se abordó conjuntamente con el entonces denominado Ministerio de Administraciones Públicas. Todos los intercambios externos de datos siguen la especificación SCSP, resultado de ese Proyecto. 

 

Descripción Técnica

La integración tecnológica entre los distintos sistemas tanto a nivel interno como externo se ha realizado a través de servicios WEB, usando protocolos de comunicación mediante protocolo SOAP sobre HTTP, protocolo de comunicación basado en XML, usando mecanismos de firma digital para el aseguramiento de la autenticidad, integridad y no repudio de acuerdo a protocolos estándares del W3C. Además, para las transmisiones de datos externos todos los mensajes incluidos en las mismas se firman digitalmente. Las comunicaciones son cifradas a nivel de aplicación utilizando el protocolo HTTPS.


Analizando

Lega como es una en materia de nuevas tecnologías más allá del nivel de usuario —como la mayoría de los inmigrantes digitales—, y sobrepasada por los infinitos entresijos de este mundo recién nacido, intentaré, no obstante, clasificar las diversas variantes de neologismo utilizadas en el texto. Obviamente, como ya expuse en alguna práctica anterior, la RAE va siempre con un poco de retraso con respecto a la sociedad, por lo que alguno de estos términos no aparece todavía en el diccionario.

Así, tenemos ejemplos de:

Préstamo: interfaz, WEB, SOAP, HTTP, HTTPS.
Calco: e-administración, invocación dinámica, firma digital, especificación, interoperabilidad.
Neologismo de sentido: aplicación, protocolo, soporte.

Podríamos encuadrar algunos —o todos ellos— en varias categorías (barbarismos, acronimia, composición), pero sería un estéril y aburrido ejercicio de catalogación. Considero más interesante enjuiciar si son procedentes o no, y anticipo que me considero acérrima defensora del neologismo como forma de mantener viva una lengua. 

En el caso de los préstamos citados, acrónimos en su mayoría, poco hay que alegar. Sería absurdo dedicarse a traducciones que solo complicarían el manejo de la información por parte de investigadores, estudiantes o aficionados. WEB podría traducirse por RED, pero perdería su sentido global, dado que las redes pueden ir desde las locales hasta las de área extensa, pasando por todas las intermedias. 

En lo que se refiere a los calcos, señalar que aceptaría e-administración como animal de compañía solo por economía de lenguaje y que lo que quiera que el barbarismo interoperabilidad (operabilidad no existe en lengua castellana) quiera significar tendría que buscarse —en mi opinión— un vocablo más adecuado formalmente.

Y llegamos a los neologismos de sentido. No veo como alguien podría poner pegas a las nuevas acepciones de palabras que reflejan perfectamente lo que los nuevos conceptos vienen a afirmar. Señalaría el carácter redundante de la palabra soporte en la lexicalización del sintagma soporte papel.



Internet, la factoría de neologismos


La red de redes es un bullicio permanente de información en constante y vertiginosa evolución. El hecho de que interconecte a seres en todos los puntos del planeta y les permita compartir datos, vivencias y todo tipo de información, la convierte en el terreno mejor abonado posible para el crecimiento y evolución de usos lingüísticos. 

En 1976, Richard Dawkins publicaba "El Gen Egoísta" y acuñaba el neologismo meme para referirse a "la unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro, o de una mente a otra, o de una generación a la siguiente". Casi 40 años después, unos memes nacidos en el seno de foros de afluencia masiva y anónima como 4chan, nos dan pistas sobre la salud de los idiomas a la hora de realizar préstamos o ejercer influencia sobre sus vecinos.

Y es triste observar que la influencia de nuestra lengua no se hace notar en el campo de la investigación, la cultura o la innovación y el desarrollo tecnológico, lo que no es de extrañar, dado el pírrico nivel intelectual y personal de los dirigentes de los países que deberían estar en vanguardia del grupo de habla hispana (y no miro a nadie).

Los memes nos dan, como digo, una pequeña demostración de la penetración del castellano en la neolengua internetera. De los miles existentes, solo uno se expresa en nuestro idioma:



Y, como es habitual, el español queda relegado al ámbito de la sensación, del solaz y del placer. Lo nuestro no es el sesudo estudio ni el intrincado conjunto de reglas para que un sistema funcione, lo nuestro es la fiesta, el Alegría Macarena y el rico suave. Lo que no tendría que ser necesariamente malo.

Si no fuese lo único.



domingo, 7 de diciembre de 2014

Pragmática Misae




El mensaje publicitario lleva implícito un fin primordial: captar la atención de la audiencia  más amplia posible.  Para ello vemos que se utiliza todo tipo de estrategias y estratagemas, desde el mensaje epatante hasta el repetitivo pasando por el impactante -dependiendo del medio de transmisión del mismo-  visual o auditivamente.


La publicidad se concibe como “una entidad  de comunicación estructurada tanto desde el punto de vista del sistema de la lengua, como por reglas semánticas y pragmáticas para ser puestas en uso en una situación de interacción entre emisor y usuario” (van Dijk, 1998). Se busca esa interacción, el objetivo final es una modificación en la conducta de la audiencia objetivo, ya sea en su conocimiento, en su opinión o en su actitud; se persigue que entienda un mensaje o consuma un producto. En esta entrada vamos a intentar tratar esas reglas pragmáticas en lo que respecta –a mi entender-  a una de las mejores cuñas publicitarias televisivas de todos los tiempos, habida cuenta de lo terriblemente complicado que resulta disociar mensaje verbal (recursos lingüísticos), no verbal (imagen, color y resto de elementos audiovisuales) y componente pragmático (principalmente emisor, receptor y contexto) en una actividad tan multidisciplinar como el discurso publicitario.


Desde el punto de vista pragmático, emisor y receptor comparten experiencias relativas al mundo que les rodea. No se trata tan solo del acto de codificación por parte del creador y descodificación por parte de la audiencia, sino que se utilizan lugares comunes, parcelas de información y experiencias previas que crean un contexto de complicidad. El emisor del mensaje objeto de esta entrada es perfectamente consciente  de la complicidad del destinatario,  que conoce y comparte, al igual que el receptor en general, las tareas –cotidianas y extraordinarias- a las que se dedica la protagonista del  spot (usaré este término antes de que la RAE lo suprima) analizado.  Logra captar así la atención –por complicidad, como se refiere arriba- en una situación conocida y compartida por todo tipo de receptores: invocados, genéricos, cómplices


La actividad que desarrolla nuestra protagonista y la que le propone su interlocutor tras su entrada en escena son implicaturas, datos que el espectador maneja y le permiten entrar en situación. En el terreno de la Teoría de la relevancia, el mensaje es inequívoco, puesto que la demostración del esfuerzo al que la solicitud del segundo actor somete al personaje principal se narra de forma brillante durante el desarrollo, alcanzando así incluso al receptor que desconoce el contexto en el que sucede la acción.


Es obvio que el creador-emisor maneja también las Máximas de Grice, puesto que en apenas un minuto nos narra una situación cotidiana, una extraordinaria, la resolución de ambas –con ímprobo esfuerzo incluido-, el satisfactorio resultado de la ardua labor, el traslado de este resultado al lugar donde ha de ser utilizado y la resolución tragicómica (más cómica que trágica) del equívoco en que se fundamenta todo este discurso con una economía de recursos perfecta. Solo se muestra lo necesario y relevante de manera perfectamente clara. Y el esfuerzo mostrado es sincero, sin artificios, trasladable al plano real.


En lo referente a las Máximas de tacto, generosidad, aprobación, modestia, acuerdo y simpatía, pocos ejemplos mejores he podido observar en publicidad que la obra que nos ocupa. Es imposible poner peros a la actuación de los protagonistas y no podemos menos que sentir ternura y simpatía hacia ellos en cada uno de los segundos del anuncio.


Los escasos actos de habla en nuestra obra no tienen como interlocutor al espectador, son herramientas para la narración y, de forma brillante, el acto locutivo del segundo personaje genera toda la trama en la que la fuerza ilocutiva de este mensaje provoca el acto perlocutivo del primero. Ítem más, una vez finalizada la publicidad, nos invaden unas casi irreprimibles  ganas de salir corriendo a comprar el producto anunciado, resultado del perfecto manejo por parte de los autores de los actos, máximas y recursos pragmáticos en la elaboración de esta campaña. Somos víctimas del impulso perlocutivo provocado por una narración publicitaria ¡que no hace una sola alusión al producto publicitado!


No he querido desvelar  de qué se trataba  -aunque la película es sobradamente conocida por su carácter viral entre los usuarios de la red-  y me he tomado la libertad de alejarla de estas letras para evitar dar pistas al lector en caso de que no fuese conocedor de la que reitero, para la que suscribe, es una de las mejores obras jamás realizadas en el terreno de la publicidad televisiva. Y pidiendo disculpas por pueril conclusión, en deixis temporal –ahora-  señalo la deixis espacial –abajo- en la que se halla el vídeo   con el que el centro deíctico de este artículo –yo- da por concluida la presente entrada.
















Agencia McCann Erickson-Medellín para Compañía de Galletas Noel de Colombia
Composición musical de Federico Lorusso.